Reparación histórica colonial de Achille Mbembe (Parte I)

Quipus Privilegios Interseccionalidad Género Raza Clase

 

¿Es posible resarcir o indemnizar el daño causado durante siglos por parte de la Colonialidad -desde el colonialismo- en todo el espacio subalterno que significa América Latina?

Autor: Miguel Gámez

Dr. Investigación en Comunicación y Periodismo

Universitat Autònoma de Barcelona

www.privilegiosquipus.com

miguelgamez18@gmail.com

 

Proceso civilizatorio, mayor genocidio en la historia de la humanidad

El sistema mundo colonial capitalista eurocentrado heteronormativo cristianocéntrico ecocida va más allá del espacio geográfico, además que más allá de Latinoamérica, no obstante queremos enfatizar esta zona pues históricamente ha sido el inicio del proceso civilizatorio, la Modernidad y epicentro del mayor genocidio multidimensional en la historia de la humanidad.

Mediante la propuesta de “Reparación Histórica Colonial” (Mbembe, 2013) expondremos desde una perspectiva Decolonial y alternativa, cómo cuantificar el precio a pagar por parte de España y Europa a los habitantes del Abya Yala, como ejercicio capitalista -con las propias reglas ilógicas y naturalizadas de la Colonialidad-, además de demostrar la deuda infinita acumulada en cinco siglos producto de violaciones de los Derechos Humanos.

Entendemos lo irracional y grosero que significa determinar el valor de la vida, el valor de las muertes, el valor del dolor, el valor de la dignidad, además del valor de la naturaleza. Esto solo es imaginable desde el capitalismo, sin embargo para traducir a los sujetos colonizados del espacio subalterno Sur latinoamericano, así como para los privilegiados en las zonas desarrolladas y coloniales del Norte, es una tarea que nos convoca desde el reconocimiento de siglos de explotación y dominación, que no solo nos ofrece una cantidad de dinero, sino que nos muestra lo absurdo del sistema mundo colonial al poner precio a los cuerpos, los saberes y la historia.

No se trata solo de dinero

La Reparación Histórica Colonial no se trata solamente de exigir una rendición de cuenta económica por parte de los imperios coloniales -deuda que se haría infinita al multiplicar el valor material extraído de América Latina y las vidas masacradas desde 1492, para el desarrollo del espacio europeo-.

Más bien busca un cambio en las relaciones de poder coloniales; la exigencia del reconocimiento de las violaciones a los Derechos Humanos durante cinco siglos de genocidio indígena y africano; el involucramiento de los subalternos en la toma de decisiones en temas relativos a un enfoque crítico de los Derechos Humanos; la desinstitucionalización del racismo dentro de los Estados naciones; la derogación de las leyes de extranjería dictaminadas por Europa y EEUU; el reconocimiento de los saberes ancestrales y alternativos en contraposición a la visión única eurocentrista; la humanización de la academia, todas las ciencias y las tecnologías; la desconfiguración del sistema clasificatorio binario-heterosexista y de género actual que condena a las disidencias sexuales; la eliminación de la fibra crisitianocéntrica del sistema mundo como única espiritualidad reconocible o fuera de todo trastorno cultural-religioso; entre otras dimensiones del Ser.

Todo esto, o mejor dicho, las violaciones perpetuadas y perpetuas de la Colonialidad sobre las vidas de los humanos jamás podría tener un precio que pague tamaña deuda; sin embargo, jugamos con el capitalismo-colonial para que quede claro la deuda infinita y en definitiva lo ridículo de valorar las vidas, las cuales serían imposible de pagar con nada hecho por la humanidad.

Clínicas del sujeto

Para comenzar, Mbembe habla de hacer “clínicas del sujeto” (2013), lo cual consiste en hacer un acto público de identificación, autoidentificación, una afirmación existencial de lo que somos como sujetos, y obviamente lo que valemos, más allá de lo cuantificable económicamente.

Este proceso identitario se establece por un lado mirando la historia, el “de dónde venimos”, pero no como abstracción subjetiva sino como hecho colectivo histórico. Por otro lado, se trata de acumular los hechos, despojos, desprendimientos, la rabia, el dolor, para mesurar las heridas históricas, para luego exigir desde múltiples dimensiones -historia esclavista; diferenciación racista; saqueo riquezas naturales y materias primas, saqueo patrimonio cultural y saberes ancestrales; patriarcado; DDHH-, de esta manera entenderse a sí mismo individual y colectivamente, además de señalar sin titubeos las prácticas coloniales y los sujetos que las reproducen.

Cuando el sujeto ha pasado por las clínicas de identificación, conoce quién es o se inicia en un proceso de autoreconocimiento, se hace necesario pensar sobre la construcción de un mundo común, contrario al sistema mundo colonial, “habrá que restituir, a aquéllos y aquéllas que han sufrido un proceso de abstracción y de cosificación en la historia, la parte de humanidad que les fuera robada” (Mbembe, 2013: 320-321), y aquí entra la Reparación Histórica en juego.

Sin embargo, Mbembe aclara que sería imposible imaginar una “política de lo humano” y “política de la semejanza” (2013) reconociendo al “otro” como lugar de encuentro y compartimiento de la diferencia y la semejanza, las cuales hay que poner en común mediante la reparación, o lo que es lo mismo “una ampliación de nuestra concepción de la justicia y de la responsabilidad” (Mbembe, 2013: 310).

¿Qué se le debe a las excolonias por tanto sufrimiento?

Las preguntas que nos planteamos serían: ¿Cuánto le debe España y Europa a los descendientes de la población originaria del Abya Yala desde 1492?, ¿La deuda es solo económica?, ¿Se pueden pagar las vidas, las muertes, los siglos de despojo y saqueo cultural y de saberes ancestrales, con dinero? ¿Qué significa una reparación por parte de España y Europa?, ¿Los imperios coloniales hegemónicos estarán dispuestos a reconocerse en el “otro” desde las diferencias para establecer una justicia y responsabilidad compartida?

Estas interrogantes son generadoras de debates, acuerdos y rechazos desde diferentes ópticas. En la segunda parte, plantearemos el Cálculo de la Reparación Histórica Colonial para Abya Yala, según las dimensiones que hacen posible la Colonialidad y cuyos reparadores se reconocen como España y Europa.

 

Bibliofrafía:

Mbembe, Achille (2013). Crítica de la razón negra. Ensayo sobre el racismo contemporáneo. Barcelona, Nuevos Emprendimientos Editoriales. Disponible en: http://geopolitica.iiec.unam.mx/sites/default/files/2017-08/Mbembe-CriticadelaRazonNegra.pdf

 

 

2 comentarios

  1. David Aixalà

    Que maravilla de articulo, muy bien documentado y escrito, es un placer encontrarse con textos tan precisos y afinados como este. Gracias por hacernos conocedores de esta historia de deuda y genocidio

    1. Miguel Gámez

      Muchas gracias David. Estos temas son primordiales hoy más que nunca, por eso me agrada mucho que te interesen. Aquí estamos para reflexionar, así que bienvenido!

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